Más variedad, tipos y ejemplos de adverbios

Siempre y en todo momento se ha considerado a esta categoría gramatical el cajón de sastre de la gramática, ya que todas y cada una aquellas palabras que no se sabían precisamente qué eran, se consideraban adverbios. Los adverbios son palabras invariables –si bien ciertos admiten diminutivos- que acompañan al verbo y también señalan las circunstancias del verbo: el sitio (acá, ahí, encima), el tiempo (ahora, después), el modo perfecto (bien, mal), la cantidad (bastante, mucho), etcétera Asimismo pueden alterar a un adjetivo (muy simpático, bastante caro), e inclusive, a otro adverbio: muy lejos. En este último caso, muy aparece apocopado.

– Los adverbios pueden complementar a:
Un verbo. Ejemplo: Come mucho
Un adjetivo. Ejemplo: Muy alto
Un adverbio. Ejemplo: Demasiado lejos.
Una oración. Ejemplo: Quizás sea verdad
Un substantivo. Ejemplo: Más libros.

Consideraciones que destacan en el blog de ejemplos de adverbios:

ATENCIÓN: hay que tener cuidado en no confundir los adverbios de cantidad mucho, poco, bastante y demasiado con los adjetivos determinativos. Para distinguirlos es necesario fijarse en lo siguiente: Los adjetivos indefinidos van siempre y en todo momento delante de un substantivo y coinciden con él en género y número. Los adverbios de cantidad van acompañando al verbo, a un adjetivo o bien a otro adverbio y son invariables.

Y ahora relee ese “realmente”. Los adverbios (de forma especial los terminados en “psique”) extienden los textos innecesariamente (anota ese: va como un ejemplo). Además de esto, provocan rimas de manera continua (¿has visto que pesado?). Poseen su utilidad, claro. Pueden usarse para sustituir oraciones subordinadas, y en ocasiones aportan información precisa, mas por lo general se los emplea de modo repetitivo y caprichosamente. (okay, okay, ese fue gracieta)

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